sábado, 22 de abril de 2017

EN MIS SESENTA AÑOS.







"Ha cambiado el pueblo mucho
en éstos, mis sesenta años,
ahora en casa yo me ducho,
sin ir a Perete a los baños.
También me "efalagaba"
metiéndome en un lebrillo
y por si acaso me ahogaba,
ponía al lado un martillo.


Tenemos ya agua potable
y no cagamos en el basurero,
que la taza es más confortable
y no hay que hacer agujero,
por muy bien que lo tapabas,
luego escarbaba la gallina,
hasta que la encontraba
y se comía la "catalina".


¡Qué tiempos aquellos!,
como no había secador,
secaban las mozas los cabellos
en la puerta, tomando el sol.
Porque no estaba Llongueras,
no había tanto champú,
ni nada que se le pareciera,
bueno, el detergente Tu-Tú.


Con jabón de aceite y sosa
se lavaba toda la ropa
en tabla o en una losa,
allí, frota que te frota.
Se pasaba la madre horas,
en un arroyo y en los pozos,
porque no había lavadoras,
verla blanca eran sus gozos.


En la lumbre se hacían los guisos,
tanto en invierno como en verano,
la orza, llena de lomo y chorizos
y no había quien metiera la mano.
"A ver si nos llegan a la siega",
más de una madre nos decía,
te mandaba a por vino a la bodega,
y sin rechistar se obedecía.


"Cuando venga tu padre te vas a enterar,"
decían las madres también muchas veces,
el muchacho se escondía para esperar,
a su padre con la correa hecha dobleces.
Al padre se le tenía mucho respeto
se le ayudaba lo que se podía,
terminaba y te quedabas quieto
hasta ver qué era lo que te decía.




Cantaba Jose Luis Perales
en una emisora de radio,
cuando vivía en los Ardales
lo escuchaba casi a diario.
Luego vino el radiocasete,
donde grababas las cintas,
que escuchabas varias veces
con canciones distintas.


Cuando era yo un "zaramingo"
me daba mi madre cinco duros,
y me sobraba de pasar el domingo,
y éso que ya fumaba puros.
Entonces había de sobra trabajo,
y eran las cosas de otra manera,
dejabas las herramientas en el tajo,
y te ibas a jugar al fútbol a las eras.


Recuerdo hace muchos años atrás,
con pantalón campana y melena,
nos recibían los paulatos a "pedrás",
al traernos la Virgen de Mairena.
Hoy estamos ya más civilizados,
y peleamos cantando canciones,
cuando hacemos ambos traslados,
juntos le vamos rezando oraciones.


"Del cielo vengo mandado
del árbol del Paraíso,
vengo a ponerme a tu lado,
si me quieres de compromiso."
Al pretender a una mujer,
yo sé de uno que éso le dijo,
pero no tuvo nada que hacer,
pués ella lo mandó al "pijo".


Algunas, las pretendieron tantos,
que dudo mucho en la elección,
por éso, quedo para vestir santos
esperando una mejor ocasión.
Ahora es una amable solterona,
que vive con su madre o sola,
echando de menos esa persona
que al despertarse le diga, hola.







Si se quedaba la novia "preñá",
no se podía casar de blanco,
porque estaba la suegra "empeñá",
que la nuera iba por el dinero del banco.
Luego algunas hacían las paces,
otras tenían ya una herida
que luego, aunque mucho la abraces,
la durará la herida toda la vida.


Y ya por fin, vamos de boda,
chocolate, bizcochos y soletillas,
la casa está llena de gente, toda,
hasta en el patio y la cocinilla.
Al mediodía, cocido con sus fideos,
te llenaban con colmo el plato,
y te rechupeteabas los "deos",
después a echar la siesta un rato.


Más tarde, baile y a "restregar la cebolleta",
las mozas ponían los codos en el pecho,
para evitar que se le arrime la bragueta,
pero más de uno novio así se ha hecho.
En la cena, carne con salsa,
y escuchar a los recién casados,
que se salen por la puerta falsa,
dejando a los escuchas, preparados.


Cuando el matrimonio tenía una chiquilla,
te decían por las calles la gente,
"ya tú luego comes tortillas",
todos sabemos ya el referente.
De que llamaron los padres de él,
y no les abrieron la puerta,
pero al llegar los de ella, fue él
quien no les dio la misma respuesta.


Aunque entonces había machismo,
yo lo sé, porque lo vi en mi trabajo,
el refrán, que hoy dice lo mismo,
"ruégale a Dios, que el tejado esté bajo".
La mujer es economista y ahorradora,
es el equilibrio en el mismo hogar,
cría con esfuerzo a sus hijos y los adora,
y además tiene que trabajar".



18 comentarios:

  1. Tenemos una cita diaria con la vida, para disfrutarla intensamente, para compartirla con los que nos quieren, para dejar un legado imperecedero y para llegar a los setenta con las mismas cualidades, con los mismos sueños.
    Precioso poema Antonio. Un abrazo.

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  2. Gracias Rosa, en sesenta años ha cambiado mucho el pueblo mucho, pero afortunadamente a bien y el mundo también, hoy en cada casa en vez de dos mulas hay dos coches.

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  3. Que vida tan interesante, me encantan las expresiones que utilizas Antonio. Gracias por compartir este gran poema.

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  4. Gracias a ti por leerlo y por tus comentarios.

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  5. Buenos dias Antonio, espero que sigas escribiendo poemas o por lo menos pensando en ellos y que sean casi tan irrepetibles como este.Un abrazo

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  6. Gracias Rosa,lo seguiré intentando y a la vez mejorarlos​, un abrazo

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  7. Antonio, las flores en primavera, los años vividos que permanecen en nuestra memoria, tu bello poema...todo éso debe perdurar. Espero que tu próxima entrega sea tan mágica como solo tus palabras saben expresar, ese don que tienes debes mantenerlo para que tú disfrutes y nosotros contigo. Un abrazo de un amigo.

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  8. Gracias por tú comentario, entre unos y otros me váis dando fuerzas y ánimo en mi lucha diaria, que parece ser voy venciendo, a veces con muy poco, se ayuda mucho, gracias de nuevo.

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  9. He dado por casualidad con este bonito blog y me he sentido totalmente identificado con lo que usted dice. Podemos tener mas o menos la misma edad, no nos conocemos pero le aseguro que lo que usted vivio, yo tambien y que añoro lo de antes y me ha emocinado lo escrito hasta tal manera que me pregunto como hemos cambiado tanto, en teoria a mejor, pero ¿que hay del compañerismo de antes, de esa participacion entre todos, de lo que nos hacia felices y ahora puede parecer irrisorio? Gracias por sus palabras Un saludo.

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  10. Gracias por su comentario, yo creo que pensamos igual, hemos mejorado más que nunca y somos más esclavos que nunca, con el móvil, la televisión y otras cosas que no nos dejan pensar y es muy frecuente ver a cuatro personas alrededor​ de una mesa y solo hablar por el móvil, ¿donde están las reuniones familiares de antes? ¿y las visitas a los tíos y abuelos?

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    1. Totalmente de acuerdo, se van perdiendo las reuniones familiares entre otras cosas. Nos invade cierta desconfianza, hasta nuestros hijos, por suerte esto no es generalizado, no son como eramos nosotros. Es logico, los tiempos cambian, pero no a mejor. Echo de menos esas largas horas de charla con mis mayores en las que lo mas importante era escuchar, mantener los lazos unidos. Ahora esos mismos lazos vuelan sueltos como una cometa que se ha llevado el viento. Un abrazo y gracias por contestarme.

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    2. Veo que estamos de acuerdo y es que la generación nuestra es aún la de por favor, si señor y como Vd diga. También hay que reconocer que la juventud tiene otros Valores morales que nosotros no tuvimos por que no pudimos estudiar, Gracias por tú comentario.

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  11. Un poema que refleja la evolución de la vida y los grandes cambios que, afortunadamente, se han ido produciendo. Así mismo, se han ido perdiendo ciertos valores o placeres, como es la comunicación directa, por ejemplo, una buena conversación tomando un café con amigos y familiares dejando un poco de lado el móvil. Sin embargo, no todo está perdido, y pienso que siempre estamos a tiempo de retomar esos momentos, de volver a tener ese placer de comunicarnos de manera real los afectos. Enhorabuena por el poema. Un abrazo.

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  12. Gracias Juan Basilio, por eso eso​ escribi este poema, para que las personas de nuestra generación recordemos lo que antes no tuvimos, un abrazo.

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  13. No se como lo haces ,Antonio, pero consigues plasmar en el papel tus vivencias de niñez y juventud ,de una forma, que quienes las leemos y las hemos vivido como tú, nos sentimos transportados a esa añorada época ,como si el tiempo no hubiera pasado .
    Tus relatos son tan frescos y desenfadados, que me provocan una sonrisa del primer verso al último y eso se agradece en estos tiempos.
    Gracias por hacernos recordar un tiempo tan enriquecedor de nuestras vidas .





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  14. Gracias por tú comentario, no hay que vivir en el pasado, pero sí recordarlo y hacer ver a nuestros hijos, que no siempre la vida fue tan cómoda, un abrazo.

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  15. hola soy nueva por aquí , veo que compartimos edad .Hermoso tu trabajo
    te invito a la apertura de mi blog . QUE HACEMOS CON LOS 60 ??
    Saludos

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  16. ¿Eres de villamanrique? Yo para el blog estoy un poco torpe pero se puede intentar, gracias y un abrazo seguimos en contacto

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